Trivium ha puesto fecha a su regreso discográfico. La banda estadounidense publicará el próximo 20 de noviembre de 2026 Crown In The Grave, su undécimo álbum de estudio y el primero de larga duración desde In The Court Of The Dragon, editado en 2021. El anuncio llega acompañado del estreno de la canción que da título al trabajo, un nuevo adelanto que permite empezar a descubrir hacia dónde se dirige el grupo después de cinco años sin publicar un disco completo.
Cinco años pueden parecer poco tiempo para algunas bandas, pero no tanto para Trivium. Durante buena parte de su trayectoria, el grupo de Florida ha mantenido un ritmo de publicaciones relativamente constante, alternando discos, giras y una actividad que le ha permitido convertirse en uno de los nombres más reconocibles del metal estadounidense de las últimas dos décadas. Por eso, la llegada de Crown In The Grave tiene algo más de significado que el habitual anuncio de un nuevo álbum. Supone el comienzo de una etapa que llega después de uno de los periodos más prolongados de su carrera sin editar un larga duración.
Su anterior trabajo, In The Court Of The Dragon, apareció en octubre de 2021 y confirmó el buen momento creativo que atravesaba la banda después de What The Dead Men Say. Ambos discos encontraron a Trivium especialmente cómodo combinando la agresividad de sus primeros años con estructuras progresivas, desarrollos instrumentales más ambiciosos y una producción que dejaba espacio tanto para los pasajes más extremos como para las melodías que siempre han formado parte de su identidad. Entre aquel lanzamiento y el nuevo álbum apareció el EP Struck Dead, publicado en 2025, aunque el grupo no había vuelto a presentar un trabajo de estudio de esta extensión.
El nuevo disco llegará a través de Roadrunner Records y contendrá doce canciones, entre ellas «Dead Inside Of Me», «The Terror», «The Haunting Never Ends», «Death Throes» y «Serpents In The Flames». El tema que da título al álbum se ha presentado acompañado de un videoclip dirigido por Pavel Trebukhin, convirtiéndose en la primera gran carta de presentación de un lanzamiento con el que Trivium pretende continuar evolucionando sin romper con los elementos que han definido su sonido.
Esa búsqueda de equilibrio es precisamente una de las ideas que ha destacado el bajista Paolo Gregoletto al hablar del proceso creativo. Trivium no quiere limitarse a repetir una fórmula que ya conoce bien, pero tampoco parece interesado en abandonar el terreno que le ha permitido construir una personalidad reconocible. Es una tensión que ha acompañado a la banda desde sus primeros discos y que explica buena parte de su trayectoria: cada nueva publicación ha supuesto una negociación entre sus raíces thrash y metalcore, las influencias del heavy metal clásico y una inclinación progresiva que ha ido ganando presencia con los años.
La formación que afronta esta etapa reúne a Matt Heafy a la voz y guitarra, Corey Beaulieu a la guitarra, Paolo Gregoletto al bajo y Alex Rüdinger a la batería. La presencia de Rüdinger añade otro elemento de interés a un grupo cuyo sonido ha dependido siempre, en buena medida, de la precisión y exigencia técnica de su apartado rítmico. Trivium ha convertido esa combinación de velocidad, contundencia y cambios de dinámica en una de sus principales señas de identidad, algo que vuelve a situar a la batería en un lugar especialmente importante dentro de cualquier nuevo material.
El estreno de «Crown In The Grave» abre ahora la cuenta atrás para conocer el resto del disco. Queda por comprobar hasta qué punto las nuevas composiciones profundizan en la dirección de sus trabajos anteriores o incorporan cambios más pronunciados, pero lo que ya está confirmado es que la espera para escuchar un álbum completo de Trivium está a punto de terminar.
Desde que Ascendancy los colocó en el centro de atención del metal internacional en 2005, Trivium ha tenido que convivir con expectativas que no siempre apuntaban en la misma dirección. Para unos, sus mejores momentos están ligados a la contundencia de aquella primera etapa; para otros, su madurez llegó cuando comenzaron a explorar estructuras más complejas y a desarrollar una identidad menos dependiente de las etiquetas.













