Diez años después de su anterior aventura en solitario, Kai Hansen vuelve a firmar un disco con su nombre. El guitarrista y vocalista alemán publica hoy, 18 de septiembre, Born With A Hammer, un álbum de diez canciones que abre un nuevo espacio creativo para una figura cuya historia estará siempre ligada a Helloween y Gamma Ray, pero que esta vez no necesita responder a las reglas ni a las expectativas de ninguna de las dos bandas.
Hablar de Kai Hansen supone inevitablemente hablar de una parte esencial de la historia del power metal europeo. Fue uno de los fundadores de Helloween y participó en los primeros pasos de una banda que acabaría transformando el género, antes de iniciar con Gamma Ray una segunda trayectoria que terminó convirtiéndose también en referencia para varias generaciones. Son más de cuatro décadas de música que hacen prácticamente imposible escuchar cualquier cosa nueva de Hansen sin buscar conexiones con ese pasado.
Precisamente ahí reside buena parte del interés de Born With A Hammer. No estamos ante un nuevo capítulo de Helloween ni ante el regreso discográfico de Gamma Ray, sino ante el segundo álbum en solitario de Hansen y el primero desde XXX – Three Decades In Metal, publicado en 2016. Diez años separan ambos trabajos, un periodo durante el que su actividad ha estado especialmente vinculada al regreso de Helloween y a la consolidación de la formación ampliada de la banda sobre los grandes escenarios internacionales.
Ahora el foco vuelve a situarse exclusivamente sobre Hansen. Born With A Hammer contiene diez canciones y utiliza el formato solista para moverse por diferentes terrenos de la música pesada. El heavy metal sigue ocupando una posición central, como cabría esperar, pero a su alrededor aparecen hard rock, melodía, una actitud más cercana al punk y canciones que no parecen especialmente preocupadas por encajar dentro de una única etiqueta.
Los tres adelantos publicados antes de la llegada del álbum ya habían dejado algunas pistas. “Feeding The Beast” fue la primera presentación del disco, seguida posteriormente por “Welcome To Life” y “Wait And See”. Tres canciones suficientes para comprobar que Hansen no pretendía construir diez variaciones de una misma fórmula y que este proyecto tenía margen para enseñar caras diferentes.
También resulta interesante observar a quién ha elegido para acompañarlo. Eike Freese participa a la guitarra, mientras que Alexander Dietz, miembro de Heaven Shall Burn, forma parte de una alineación que conecta mundos bastante diferentes dentro del metal. A la batería aparece Dan Wilding, de Carcass, y otra de las guitarras queda en familia: Tim Hansen, hijo de Kai y miembro de Induction, participa también en el álbum.
El resultado reúne así alrededor de Hansen a músicos procedentes del power metal, el death metal y el metalcore sin convertir necesariamente el disco en una suma de esos géneros. Más que buscar una combinación imposible entre Helloween, Carcass y Heaven Shall Burn, la formación funciona como vehículo para unas canciones construidas alrededor de la personalidad de quien firma el álbum.
La producción también ha sido un trabajo compartido. Kai Hansen, Eike Freese y Alexander Dietz aparecen al frente de ese apartado, reforzando el carácter de proyecto propio de un disco que llega en un momento particularmente activo para su protagonista.
Porque Hansen no necesita utilizar Born With A Hammer para reivindicar su lugar en el heavy metal. Esa parte de la historia está escrita desde hace mucho tiempo. Su nombre aparece en el nacimiento de Helloween, en discos fundamentales para entender la evolución del power metal europeo y en una segunda carrera con Gamma Ray que amplió durante décadas aquella influencia.
Lo interesante ahora es precisamente escuchar qué sucede cuando se aparta momentáneamente de todo eso.
A los 63 años y después de una carrera en la que ha contribuido a definir un sonido que después siguieron cientos de bandas, Kai Hansen podría haber elegido el camino más sencillo: reproducir aquello que lleva décadas funcionando. Born With A Hammer plantea una posibilidad bastante más atractiva. Utilizar un disco en solitario para abrir la puerta a canciones que no tienen la obligación de responder a lo que se espera de Helloween o Gamma Ray.
Diez años después de su anterior trabajo bajo su propio nombre, Kai Hansen vuelve a tener un disco completamente suyo.
Y para alguien con un pasado tan enorme detrás, quizá esa libertad sea precisamente lo más interesante de Born With A Hammer.
Tracklist de Born With A Hammer
- Feeding The Beast
- Welcome To Life
- Don’t Care
- Wait And See
- Born With A Hammer
- I.D.G.A.F.
- End Of The Road
- Triple Trouble
- Invaders
- Wonderland











