Diez años. Ese es el tiempo que ha tenido que pasar para volver a tener entre las manos un nuevo álbum de Anthrax. La banda neoyorquina publica hoy, 18 de septiembre, Cursum Perficio, su duodécimo trabajo de estudio y el esperado sucesor de For All Kings. Scott Ian, Joey Belladonna, Charlie Benante, Frank Bello y Jonathan Donais ponen así fin a una de las esperas discográficas más largas de toda la trayectoria de uno de los cuatro grandes del thrash metal.
La comparación resulta inevitable. For All Kings apareció en febrero de 2016 y encontró a Anthrax en un momento especialmente sólido después del regreso de Joey Belladonna y de la excelente recepción que había acompañado previamente a Worship Music. Desde entonces la banda no ha permanecido precisamente inactiva: giras, celebraciones por su 40.º aniversario, conciertos junto a algunos de los grandes nombres del metal y numerosos proyectos paralelos han ocupado una década en la que, sin embargo, faltaba algo esencial: nuevas canciones.
Ese vacío termina con Cursum Perficio, un álbum de once cortes que devuelve a Anthrax al terreno de juego discográfico en un momento especialmente interesante para el thrash clásico. El disco arranca con “Persistence of Memory” y continúa con “The Long Goodbye”, “It’s For The Kids”, “Everybody’s Got A Plan”, “The Edge of Perfection”, “Infectious”, “NYC 93” y la propia “Cursum Perficio”, antes de afrontar su tramo final con “Target On My Back”, “Watch It Go” y “My Victory”. El álbum aparece en Europa a través de Nuclear Blast y en Norteamérica mediante Megaforce.
Y hasta el título parece jugar deliberadamente con la magnitud del momento. “Cursum Perficio” es una expresión latina vinculada a la idea de completar un viaje o un recorrido, algo que inevitablemente adquiere otro significado cuando aparece en la portada de un nuevo álbum de una banda que lleva más de cuatro décadas haciendo música. Pero conviene no llevar la interpretación más allá de donde corresponde: Anthrax no ha presentado este lanzamiento como una despedida ni ha anunciado que estemos ante su último disco.
Más bien sucede lo contrario. Cursum Perficio llega para reactivar una faceta creativa de Anthrax que llevaba una década sin traducirse en un álbum completo. Y lo hace manteniendo una formación que lleva años ofreciendo una estabilidad poco habitual en la historia del grupo: Joey Belladonna a la voz, Scott Ian y Jonathan Donais a las guitarras, Frank Bello al bajo y Charlie Benante a la batería.
La espera resulta todavía más significativa al ponerla en perspectiva. Desde que Anthrax publicó Fistful Of Metal en 1984, prácticamente toda su historia había estado marcada por ciclos discográficos mucho más cortos, incluso atravesando cambios de vocalista, transformaciones musicales y etapas especialmente complicadas. Nunca hasta ahora habían transcurrido diez años entre dos álbumes de estudio.
Mientras tanto, el legado de Anthrax no ha dejado de crecer. Su condición de integrante del denominado Big Four del thrash metal junto a Metallica, Slayer y Megadeth los mantiene como una de las formaciones fundamentales para comprender la explosión internacional del género durante los años ochenta. Pero Cursum Perficio plantea una cuestión bastante más interesante que volver a mirar al pasado: qué tiene que decir Anthrax en 2026.
Porque eso es, finalmente, lo importante de este 18 de septiembre. No estamos ante una reedición, una celebración de aniversario ni otro recorrido nostálgico por Among The Living. Hay once canciones nuevas de Anthrax.
Diez años después de For All Kings, el viaje continúa.












