La historia entre Brent Hinds y Mastodon todavía no ha terminado. El patrimonio del fallecido guitarrista ha llevado a los tribunales a Brann Dailor, Bill Kelliher y Troy Sanders por un conflicto que afecta a los intereses económicos que Hinds mantenía alrededor de la banda, un pago de 80.000 dólares cuya valoración está siendo cuestionada y el uso posterior de su imagen. Mastodon acaba de romper su silencio con un comunicado oficial en el que rechaza cualquier actuación de mala fe y anuncia que defenderá su posición ante una demanda que considera carente de fundamento.
La situación añade un capítulo especialmente incómodo a una historia que ya había terminado de una manera dolorosa. Brent Hinds salió de Mastodon en 2025 después de casi 25 años compartiendo banda con Troy Sanders, Bill Kelliher y Brann Dailor. Lo que inicialmente se presentó públicamente como una separación acordada terminó mostrando, con el paso de los meses, que las relaciones entre ambas partes estaban lejos de ser buenas.
Ahora sabemos que tampoco todas las cuestiones empresariales relacionadas con aquella ruptura habían quedado completamente cerradas.
El patrimonio de Brent Hinds ha presentado una demanda contra sus antiguos compañeros y diferentes sociedades relacionadas con Mastodon. Y detrás del procedimiento hay varias cuestiones diferentes que conviene separar para entender exactamente qué está ocurriendo.
Una ruptura que nunca llegó a cerrarse del todo
La salida de Brent Hinds de Mastodon fue anunciada en marzo de 2025.
Terminaba así una relación de prácticamente un cuarto de siglo entre los cuatro músicos que habían construido juntos una de las carreras más importantes del metal estadounidense moderno.
Pero abandonar una banda de esa dimensión no significa simplemente dejar de subir a un escenario.
Después de tantos años existen sociedades, derechos, merchandising y diferentes intereses económicos construidos alrededor de la actividad del grupo. La salida de Hinds requería, por tanto, resolver también su participación en esa estructura empresarial.
Ahí parece encontrarse el origen del problema actual.
Tras su salida se plantearon las condiciones para que los miembros restantes adquirieran los intereses económicos que Hinds mantenía en diferentes negocios relacionados con Mastodon. Sin embargo, el acuerdo definitivo no llegó a ser firmado por Brent antes de su muerte.
Ese detalle es fundamental.
La posición de su patrimonio es que, al no haberse completado aquella operación, Hinds continuaba manteniendo intereses económicos en diferentes sociedades relacionadas con Mastodon cuando falleció.
Y entonces aparecen los famosos 80.000 dólares.
El cheque de 80.000 dólares que sigue sin cobrarse
Después de la muerte de Brent, se remitió a su patrimonio un cheque de 80.000 dólares destinado a adquirir globalmente las participaciones que todavía mantenía el guitarrista.
El patrimonio no lo ha cobrado.
El problema no parece ser simplemente la existencia del pago, sino cómo se llegó a determinar esa cantidad.
La demanda reclama una contabilidad que permita establecer cuál era realmente el valor de los intereses económicos de Hinds y cuestiona que esos 80.000 dólares representen adecuadamente lo que le correspondía.
Esto es importante porque puede resultar fácil interpretar erróneamente la cifra.
El patrimonio de Brent Hinds no está simplemente demandando a Mastodon para que le pague 80.000 dólares. Esa es la cantidad que se ofreció para adquirir determinados intereses económicos de Brent y cuya valoración ahora está en discusión.
El conflicto podría, por tanto, tener una dimensión económica diferente dependiendo de lo que termine determinándose sobre esas participaciones.
La imagen de Brent Hinds abre un segundo conflicto
Pero el dinero relacionado con su participación en los negocios de Mastodon no es la única cuestión que ha terminado en los tribunales.
La demanda también cuestiona el uso de la imagen de Brent Hinds después de su muerte.
Y aquí entra en escena Marrow Deep.
ENLACE DE INTERÉS: Mastodon publica Marrow Deep, un disco marcado por el duelo
El álbum representa una etapa completamente nueva para Mastodon. Es un trabajo realizado sin Brent Hinds, pero la memoria del guitarrista forma parte de su contexto y de la manera en la que sus antiguos compañeros afrontaron el periodo posterior a su fallecimiento.
La portada incorpora además una representación del rostro de Brent dentro de su diseño.
Para Mastodon, la presencia de Hinds puede entenderse dentro del homenaje a alguien con quien compartieron prácticamente toda su vida adulta y con quien construyeron la historia del grupo.
El patrimonio plantea una cuestión diferente: si la imagen de Brent podía utilizarse comercialmente de esa manera.
Y esa diferencia entre homenaje y explotación comercial es ahora parte del conflicto.
La utilización de la imagen no se limitaría únicamente al componente artístico de la portada, sino que estaría vinculada también a la comercialización y promoción del álbum y de productos asociados a él.
Será el procedimiento judicial el que determine si esas reclamaciones tienen fundamento.
También está en discusión lo que Mastodon contó sobre los últimos años de Brent
Hay un tercer elemento todavía más delicado porque abandona el terreno puramente económico.
Después de la muerte de Hinds, sus antiguos compañeros hablaron públicamente sobre su relación con Brent y sobre el deterioro que había sufrido durante los últimos años.
Mastodon abordó aquella situación con una franqueza poco habitual, entrando en aspectos personales y en los problemas que, desde la perspectiva de sus miembros, habían terminado afectando profundamente a la convivencia dentro del grupo.
Ahora, el patrimonio de Hinds cuestiona también la divulgación de determinadas cuestiones privadas después de su muerte.
Es probablemente la parte más incómoda de todo el conflicto porque enfrenta dos maneras completamente diferentes de interpretar la misma historia.
Para sus antiguos compañeros, hablar de lo sucedido podía formar parte de la necesidad de explicar cómo una relación de casi 25 años había terminado de aquella manera.
Para el patrimonio de Brent, determinadas cuestiones pertenecían a su vida privada y no debían hacerse públicas.
De nuevo, estamos hablando de alegaciones dentro de una demanda, no de hechos sobre los que exista ya una resolución judicial.
Mastodon las rechaza.
Mastodon rompe su silencio
La banda ha reaccionado ahora mediante un comunicado oficial extraordinariamente breve.
Mastodon reconoce que existe lo que define como una disputa empresarial privada con el patrimonio de su “querido amigo fallecido Brent Hinds” y lamenta que el conflicto haya terminado haciéndose público.
La posición del grupo es contundente.
“Negamos firmemente cualquier acusación de mala intención por nuestra parte y tenemos intención de defender enérgicamente lo que consideramos una demanda carente de fundamento.”
Después llega probablemente la parte más significativa del mensaje.
Mastodon asegura que no piensa continuar hablando públicamente sobre el procedimiento.
“No tenemos intención de pronunciarnos públicamente sobre esto en adelante, ya que consideramos que hacerlo no honraría la memoria de Brent ni el legado de sus dones musicales.”
Es decir, salvo que las circunstancias cambien, esta será la única respuesta pública de Mastodon mientras el conflicto continúa por la vía judicial.
Brent Hinds y una separación mucho más complicada de lo que parecía
Todo esto obliga inevitablemente a mirar de nuevo hacia marzo de 2025.
Cuando Mastodon anunció la salida de Brent Hinds, la primera impresión fue que cuatro músicos que llevaban juntos desde el año 2000 habían decidido seguir caminos diferentes.
Después descubrimos que la realidad era bastante más amarga.
Hinds comenzó posteriormente a expresar públicamente su enfado con sus antiguos compañeros y dejó claro que su interpretación de la ruptura era muy diferente. Aquella imagen inicial de una separación amistosa quedó rápidamente atrás.
Su muerte impidió que esa historia pudiera tener un desenlace personal entre los cuatro.
Pero quedaban todavía cuestiones empresariales pendientes.
Y son precisamente esas cuestiones las que han reaparecido ahora.
Casi 25 años construyendo Mastodon juntos
La dimensión emocional del conflicto resulta difícil de separar de la importancia que Brent tuvo dentro de Mastodon.
Hinds, Troy Sanders, Bill Kelliher y Brann Dailor construyeron juntos la banda desde sus comienzos en Atlanta en 2000.
No hablamos de un guitarrista que se incorporó cuando Mastodon ya era una formación consolidada. Brent estuvo allí prácticamente desde el principio y su manera de tocar, cantar y componer se convirtió en una parte fundamental de la identidad del grupo.
Durante casi un cuarto de siglo permanecieron juntos.
Remission, Leviathan, Blood Mountain, Crack the Skye, The Hunter, Once More ‘Round the Sun, Emperor of Sand y Hushed and Grim forman parte de una discografía construida por una alineación que, algo poco habitual en una banda de semejante recorrido, se mantuvo esencialmente intacta durante décadas.
Por eso su salida resultó tan extraña.
Y por eso resulta todavía más triste comprobar que, incluso después de su muerte, las consecuencias de aquella ruptura siguen sin resolverse.
Entonces, ¿por qué han demandado a Mastodon?
Reducido a sus elementos esenciales, el conflicto gira alrededor de tres grandes cuestiones.
La primera es económica: determinar qué intereses mantenía Brent Hinds en los negocios vinculados a Mastodon cuando murió y cuál era realmente su valor.
La segunda afecta a su imagen, utilizada posteriormente por la banda en un contexto que el patrimonio considera comercial.
Y la tercera está relacionada con la divulgación de determinados aspectos privados de la vida de Hinds después de su fallecimiento.
Mastodon rechaza las acusaciones.
Y esto es especialmente importante: todavía no existe una sentencia que determine quién tiene razón.
Estamos ante las reclamaciones planteadas por una parte y la respuesta de la otra. El procedimiento tendrá que establecer qué derechos conservaba Brent, qué obligaciones existían y si alguna de las actuaciones posteriores de Mastodon vulneró esos derechos.
También existe la posibilidad de que ambas partes alcancen algún tipo de acuerdo antes de llegar a ese punto.
El último capítulo que nadie habría querido
Hay algo particularmente triste en toda esta historia.
Durante casi 25 años, Brent Hinds, Brann Dailor, Bill Kelliher y Troy Sanders construyeron juntos algo extraordinariamente difícil de conseguir. Pasaron de una banda surgida en Atlanta a convertirse en uno de los grupos que ayudaron a redefinir cómo podía sonar el metal estadounidense en el siglo XXI.
Después llegó una ruptura que resultó mucho menos amistosa de lo que inicialmente parecía.
Brent murió pocos meses más tarde.
Y ahora las cuestiones que quedaron pendientes han terminado en los tribunales.
Mastodon ha decidido que su comunicado será, al menos por ahora, su última palabra pública sobre el asunto.
Probablemente sea lo más sensato.
Porque detrás de los 80.000 dólares, las sociedades, los derechos de imagen y los argumentos jurídicos sigue existiendo la historia de cuatro personas que compartieron prácticamente un cuarto de siglo haciendo música juntas.
Una historia que debería recordarse por discos como Leviathan o Crack the Skye.
Y que, desgraciadamente, todavía tiene un último capítulo por resolver.












