El metal pierde a una de las figuras que ayudaron a cambiar para siempre sus límites. Conrad “Cronos” Lant, voz, bajista y gran referente histórico de Venom, ha fallecido a los 63 años, según ha comunicado la propia banda este 1 de octubre. La noticia supone la despedida de un músico cuyo impacto trasciende ampliamente la discografía del grupo británico: pocas formaciones pueden presumir de haber influido de una manera tan directa en prácticamente todas las vertientes más extremas del género.
Cronos fue durante más de cuatro décadas la voz y la imagen más reconocible de Venom, pero también uno de los responsables de una ruptura musical que comenzó a principios de los años ochenta. Cuando el grupo publicó Welcome To Hell en 1981 y, especialmente, Black Metal un año después, aquella mezcla de velocidad, crudeza, distorsión, provocación y una estética llevada deliberadamente al extremo sonaba como algo difícil de encajar incluso dentro del heavy metal de su tiempo. Lo que entonces parecía una anomalía terminaría convirtiéndose en uno de los puntos de partida de buena parte del metal extremo que llegaría después.
El propio título de Black Metal acabaría dando nombre a todo un género, aunque la importancia de Venom nunca quedó limitada a esa escena. Su huella puede rastrearse también en el nacimiento y desarrollo del thrash y del death metal, y generaciones enteras de músicos crecieron tomando como referencia aquel sonido primitivo, agresivo y deliberadamente incómodo. Venom no necesitó ser la banda más técnica de su generación para convertirse en una de las más decisivas: buena parte de su influencia estuvo precisamente en demostrar hasta dónde podía deformarse y endurecerse el heavy metal sin pedir permiso a nadie.
Cronos fue una pieza fundamental de esa identidad. Su voz áspera, su manera de atacar el bajo y una presencia escénica inmediatamente reconocible terminaron asociándose de forma inseparable al nombre de Venom. Junto a discos como At War With Satan y Possessed, los primeros trabajos del grupo construyeron durante la primera mitad de los ochenta una estética y un lenguaje que posteriormente serían desarrollados por bandas de todo el mundo.
La muerte llega, además, cuando Venom había vuelto a la actualidad discográfica. El pasado 1 de mayo de 2026 el grupo publicó Into Oblivion, su decimosexto álbum de estudio y el primero con material nuevo desde Storm The Gates, editado en 2018. Cronos volvía a ocupar en él su posición habitual al frente de una formación completada por Rage a la guitarra y Dante a la batería, demostrando que, más de cuarenta años después de los primeros pasos de Venom, seguía trabajando alrededor de la banda que había marcado prácticamente toda su vida artística.
En el comunicado difundido tras conocerse su fallecimiento, Venom ha recordado el papel central que Cronos desempeñó en la historia del grupo y ha agradecido especialmente el apoyo de los seguidores que acompañaron a la banda durante décadas. También su hijo Nathan ha querido dirigirse a los fans para agradecer el cariño recibido por su padre a lo largo de los años y reivindicar una música destinada a sobrevivir a su creador.
Por ahora no se ha comunicado públicamente la causa de la muerte. Queda una discografía que pertenece ya a la historia del heavy metal y, sobre todo, una influencia difícil de medir únicamente en discos vendidos o generaciones de seguidores. Cuando el metal extremo todavía no tenía un lenguaje claramente definido, Cronos y Venom estuvieron entre quienes comenzaron a escribirlo.
Descanse en paz, Cronos.











