Hay discos que tardan años en encontrar su momento y otros a los que el paso del tiempo termina cambiándoles completamente el significado. The Last Nail, el nuevo álbum de Disfear, pertenece inevitablemente a los dos grupos. Los suecos publicarán el próximo 20 de noviembre su primer trabajo desde Live the Storm, editado en 2008, pero lo harán sin dos de los músicos que lo grabaron: Tomas Lindberg y Marcus Andersson. Las ocho canciones contienen las últimas interpretaciones registradas por ambos antes de sus respectivas muertes.
Han tenido que pasar 18 años para volver a tener un disco de Disfear, aunque hablar simplemente de regreso se queda bastante corto. La banda llevaba catorce años escribiendo el material y los últimos tres trabajando directamente en su grabación. Lindberg y Andersson siguieron involucrados en el proyecto durante sus enfermedades y, según ha explicado el propio grupo, ambos querían que el álbum viera la luz cuanto antes.
El caso de Tomas Lindberg añade una dimensión especialmente difícil de ignorar. Durante una visita a Welfare Sounds, en Gotemburgo, en la primavera de 2023, el vocalista tenía previsto realizar algunas correcciones sobre las voces de las maquetas que ya estaban grabadas. Una vez en el estudio decidió hacer algo bastante más radical: volvió a cantar las ocho canciones completas. Lo hizo antes de conocer el diagnóstico de cáncer que recibiría más tarde ese mismo año.
Escuchar ahora esas grabaciones tiene inevitablemente otro peso, sobre todo porque la muerte, la enfermedad y una visión bastante poco optimista del mundo ya estaban presentes en las letras que Lindberg había escrito antes de saber lo que estaba ocurriendo en su propio cuerpo. Disfear no ha necesitado construir posteriormente un concepto alrededor de la tragedia: estaba allí antes de que llegara.
El primer adelanto, «Early Graves», ya permite escuchar una parte de esas últimas sesiones. No hay intención de convertir el regreso en algo solemne desde el punto de vista musical: Disfear sigue sonando abrasivo, directo y reconocible, con ese cruce de d-beat, punk y metal que convirtió al grupo en uno de los proyectos paralelos más importantes de Lindberg fuera de At The Gates.
The Last Nail fue grabado entre God City, con Kurt Ballou, y Welfare Sounds, con Per Stålberg. Magnus Lindberg se encargó de las mezclas en Redmount Studios y Sören von Malmborg del mastering en Cosmos Mastering. El resultado serán ocho canciones que terminan con la que da sentido al título completo del trabajo, «The Last Nail in the Last Coffin on Earth».
Pero la historia del disco tampoco empieza ni termina con Tomas y Marcus. Disfear ha perdido a tres integrantes por cáncer desde la publicación de Live the Storm. El bajista Henrik Frykman murió en 2011 y la banda ha querido que este álbum sirva también para recordarle. En abril de 2024 todavía pudieron compartir una última sesión todos juntos. El grupo recuerda aquel día no desde la enfermedad, sino desde las risas y el tiempo pasado entre amigos.
Marcus Andersson llegó incluso a ver una copia terminada de The Last Nail antes de morir. Para Disfear, publicar ahora el álbum significa cumplir algo que tanto él como Lindberg querían que sucediese.
Tracklist de The Last Nail
- A Circle of Disease
- Early Graves
- Open to the Night Within
- Oblivion Bound
- The Revenant
- Shackled to Our Vice
- Cyanide
- The Last Nail in the Last Coffin on Earth
Dieciocho años después de Live the Storm, Disfear vuelve a tener un disco terminado. Probablemente nadie dentro de la banda imaginó durante los años que tardaron en construirlo que acabaría significando todo esto.
The Last Nail llegará el 20 de noviembre a través de Relapse Records.












